martes, 8 de mayo de 2012

Cap.122


-Yo me voy a pie -dijo Álvaro y empezó a hablar.
-Álvaro, Álvaro -le llamó Carlos y fue detrás de él- hey, hey, hey, para -Álvaro paró- ¿Se puede saber qué te pasa?
-Pues mira, yo no sé tú y tus ganas de estar con Nieves, pero yo no me fío de ellas. Ni de una ni de la otra.
Carlos se quedó en silencio.
-Tú sabrás lo que haces con tu vida -le advirtió Álvaro.
-No te estoy pidiendo, ni que creas a Laura ni que vuelvas con ella. Solo te pido que compartamos un taxi.
Los dos chicos volvieron a donde estaban Laura y Nieves. Llamaron a un taxi. El camino se hizo eterno. En el taxi detrás iban Laura, Nieves y Carlos, delante iba Álvaro. Ninguno de los cuatro hablaba. Con lo que no contaban ninguno de las cuatro es que vivían cerca. Se bajaron del taxi en la puerta del colegio.
Álvaro salió corriendo y empezó a andar para no tener que ir al lado ni de Laura ni de Nieves. Carlos salió del taxi y alcanzó a Álvaro. Nieves y Laura iban caminando detrás.
-¿En serio les crees? -preguntó Álvaro.
-No mucho, pero a lo mejor hay que darles un voto de confianza.
-Yo creo que no -dijo Álvaro
-¿Y si dicen la verdad? -preguntó Carlos- A lo mejor es verdad y las estamos perdiendo por ser idiotas.
-CÁLLATE -gritó Álvaro- Es mentira, son unas mentirosas y punto.
Las chicas caminaban un poco detrás de los chicos.
-No entiendo porque no nos creen -empezó a hablar Laura.
-Ya -dijo Nieves- es que le hemos dicho la verdad. Además ahora nadie nos querrá hablar por esto.
-Ya, es que son así. La gente es muy cotilla -dijo Laura- me gusta mucho Álvaro.
-Y a mí Carlos.
-CÁLLATE -se oyó decir a Álvaro.
Nieves reaccionó.
-Se acabó -dijo Nieves- No podemos seguir así. Yo no voy a estar de luto por nadie. Si me apetece liarme con un tío lo voy a hacer y si me apetece perder la virginidad, la perderé. Y me dará igual todo el mundo.

Cap.121

-¿Qué?- Preguntó Laura confsa, aunque había oído perfectamente- No me lo puedo creer.
Se levantó enfadada y se sentó sola en otro sitio dando la espalda a Álvaro.
//Unos segundos antes//
-Sólo te voy a decir una cosa- Álvaro le miró a los ojos- No me puedo fiar de ti. No quiero fiarme de ti. Vete con quien te de la gana pero a mí no te me acerques.
// //
Álvaro la verdad es que no había pensado en lo que había dicho, pero no iba a pedir disculpas y a arrastrarse. Tenía un orgullo, además de un gran miedo a volver a pasar por lo mismo.
Nieves y Carlos por su parte hablaban con algún comentario suelto de los que puedes contestar sólo "Sí" o "No".
-Ya falta poco- dijo el chico.
-Sí.
Silencio por unos minutos.
-¿Vais las dos a tu casa?- Preguntó ella.
-No. A la suya.
-Ah.
A ninguno de los dos les gustaba estar así pero no les quedaba otra. Sabían que tardarían un tiempo en recuperarse.
Por otro lado, Laura miraba por a ventana. Estaba llorando en silencio ya que no quería que los demás, sobretodo Álvaro se enteraran. ¿Cómo no se dio cuenta antes? Siempre había sido un idiota con ella.
El tren se paró en la estación, pero era demasiado tarde para ir a pie y ya no habían más autobuses.
La única solución era el taxi pero solo se lo podrían permitir entre los cuatro.
-¿Cómo vais a volver?- Dijo Carlos.
-No lo sabemos.- Respondió seca Nieves.
-Paguemos entre los cuatro el taxi- Ofreció Carlos todavía serio.
Los demás no dijeron nada, sólo asintieron.

Cap.120


Carlos y Nieves se sentaron uno en frente del otro, en silencio. De vez en cuando se miraban pero poco más. Álvaro y Laura hacían lo mismo.
-Bueno, ¿qué quieres? -preguntó Nieves.
-Es que no sé si creerte.. -dijo al fin Carlos.
-Eso es cosa tuya.
-¿De verdad pasó eso?
-Sí -dijo Nieves y otra vez se hizo el silencio.
Laura y Álvaro seguían igual que antes.
-¿Qué pasa ya ni siquiera me lo merezco? -preguntó Laura con rencor.
Álvaro seguía en silencio.
-Pues nada, vamos a ignorarnos los dos y punto -Laura se estaba empezando a poner de los nervios sin ver que Álvaro ni siquiera le hablaba ni le insultaba ni nada, estaba inmóvil.
Carlos miró a Nieves.
-¿Por qué entrasteis a esa habitación con ellas? -preguntó Carlos.
-Porque Laura y yo queríamos preguntarles el por qué de tanta discusión entre vosotros y también decirles que no se volvieran a acercarse a vosotras.
El chico se volvió a quedar en silencio.
Los otros dos seguían igual, Álvaro en silencio y Laura hablando.
-Necesito que me des una segunda oportunidad, todo el mundo la merece.
Álvaro le miró directamente a los ojos.
-¿Cómo sé yo que todo esto es verdad? ¿Qué no es todo una mentira? ¿Cómo se yo que te gusto de verdad? ¿Cómo sé yo que Edu no te gusta? -dijo Álvaro de golpe.
-Pues porque te lo digo yo, tendría que ser suficiente para ti.
Otra vez se hizo el silencio.
-Quiero creerte -dijo Carlos- pero hay algo en mi cabeza que me dice que no lo haga, que eres una mentirosa y que cualquier día voy a ser el cornudo de España.
Nieves se levantó y se sentó a su lado.
-Escúchame -empezó a hablar la chica- jamás le he puesto los cuernos a alguien, y menos te los pondría a ti. Me gustas un montón, Carlos.
-¿Más de lo que te gusta Borja? -preguntó el chico.
-Eso es lo que me da rabia, sólo te preocupas por Borja, Borja y Borja. Pero SÍ me gustas más de lo que me gusta Borja y me gustas más de lo que me puede llegar a gustar Borja.
Carlos le miró fijamente a los ojos, parecía que era verdad, pero aún no confiaba en ella del todo.
Laura y Álvaro se miraban, hasta que Álvaro dijo algo que sorprendió a ambos.

Cap.119

Las chicas se giraron.
-Quedan 15 minutos para que llegue el tren- dijo Carlos
-Podéis explicaros- dijo Álvaro.
-Ah, ahora sí, ¿No?- Nieves enfadada se dio la vuelta pero Laura le cogió del brazo.
-Vamos a intentarlo- susurró.
Se volvieron a sentar en los asientos, entonces las chicas empezaron a contar su relato.
-Ya, bueno- interrumpió Álvaro-¿Y porqué estábais luego besandoos con ellos?
-Por lo mismo que vosotros con las de clase- se limitó a decir Laura.
El tren llegó y los cuatro subieron pero aún había mucha tensión y sobretodo desconfianza.
Se sentaron en unos asientos de cuatro que se encaraban, las dos chicas frente a los dos chicos.
-¿No vais a decir nada?- Nieves rompió el silencio.
-No- dijo Álvaro mirando por la ventana serio. Ya le habían engañado algunas de sus ex ¿Por qué iba a ser todo distinto ahora?
-Pues creo que os lo hemos explicado perfectamente- Dijo Laura enfadada.
-Les vimos a ellos- dijo Carlos.
-¿Os creeis que nos daba tiempo a subirnos todo?- dijo Nieves- Además, llevamos pitillos y bastante apretados ¡Es imposible!
-Déjalo- dijo Álvaro- No quiero saber nada más.
-No, sí que quieres- Laura también estaba enfadada- Y si no te enterarás aunque no quieras.
-Menudas amenazas- respondió subiendo los hombros.
Silencio de neuvo. Laura y Nieves pensaban que les iba a explotar la cabeza. Hasta que finalmene Carlos habló.
-Nieves, ¿Puedo hablar contigo?
-¿Eh?... Ah.. Sí...Claro
Los dos se levantaron y se fueron un poco más apartados, pero las dos parejas o exparejas tenían muchas cosas que hablar.

lunes, 7 de mayo de 2012

Cap. 118

Nieves agachó la cabeza y miraba al suelo todo el rato.
-Mira, mejor cállate. No tenéis idea de nada -dijo Laura sin mirarles.
-Sabemos lo que tenemos que saber -le contestó Carlos enfadado.
-No -empezó a hablar Nieves después de un rato- No sabéis NADA -se levantó del asiento- No nos habéis dejado hablar -se estaba enfadando de verdad- Sólo nos habéis estado insultando toda la noche.
-Tiene razón -dijo Laura pero ella calmada- No sabéis por qué hemos estado con ellos en la habitación.
-¿Cómo lo van a saber? Si no han dejado de MORREARSE con otras y llamarnos p*tas. ¿Y nosotras os gustamos, en serio? No lo creo.
Los dos se quedaron mirando a Nieves, Laura se levantó del asiento, ninguno decía nada. De repente se hizo un silencio enorme.
-Mirad -rompió Laura el silencio- Vosotros sois mayorcitos y sabéis perfectamente lo que hacer, yo ya me he cansado de estar discutiendo y de escuchar insultos cuando no me los merezco.
-Nosotras tenemos la conciencia tranquila.
-Sólo nosotras... bueno y ellos pero ellos visto lo visto no van a decir la verdad.. sólo nosotras sabemos lo que realmente ha pasado en esa habitación y os puedo asegurar al cien por cien que no es lo que vosotros pensáis.
-Vamonos -propuso Nieves.
Las dos chicas comenzaron a caminar hacia la puerta de salida, ya no les apetecía ni irse a casa.
-Ahora ¿que hacemos? -preguntó Nieves.
-No lo sé -contestó Laura.
-Tú eres la de los planes.
-ESPERAD -dijeron los dos chicos a la vez.

Cap.117

-Soltarnos- dijo Carlos enfadado.
-Nos vamos.- dijo Laura enfadada- Podéis terminar lo que habéis empezado.
-Habéis empezado vosotras bajandoos las bragas- dijo Álvaro.
-Eh que sí, ya os daréis cuenta.- Nieves cogió a Laura del brazo- Venga, el último tren sale dentro de 45 minutos. Dormiremos en mi casa.
-¿Os vais así?- Dijeron Edu y Borja cuando pasaron a su lado.
-Ni os acerquéis- Respondieron las chicas sin mirarles.
Estaban en la estación, vieron a más gente de la fiesta por ahí. Les miraban y cuchicheaban, a veces se reían y otras veces decían comentarios insultantes en voz tan alta como para que les oyeran.
-¡No se os oye bien!- dijo Nieves enfadada a un grupo de chicas de 4ºA. Se fueron.- Serán ... Aaarg.
-Nunca tuve que haber dejado a Blas.
-Nunca tuviste que besarte con Álvaro- corrigió Nieves mirando el reloj. Faltaban 35 minutos para que saliera el tren.
-Y tú tenías que haberte quedado con David.- Dijo Laura.
-Ya ves.
-Y nunca tuvimos que hablar con Edu y Borja- Terminaron al unísono. Se miraron y sonrieron amargamente.
Vieron que dos chicos entraron en la estación. Eran Álvaro y Carlos. También iban a ir en el mismo tren que ellas. Compraron los billetes y fueron a sentarse en las butacas más alejadas. Además intentaban no mirarse.
Quedaban 20 minutos. Las chicas estaban cada vez más nerviosas. No podían aguantar más, querían llorar pero no delante de ellos. Tenían su orgullo. Eran, como diría Elvisa, unas señoras.
Carlos se levantó y se dirigió a ellas. No había nadie más en la estación. Al parecer todos dormirían en casa de Blas o ya se habían ido.
-¿Tenéis hora?- dijo sin mirarles.
-Las 11:40- dijo Nieves mirando al móvil.
Se dio la vuelta y empezó a caminar hacia Álvaro.
-De nada.- Dijo Nieves desde el asiento.
-¿Quieres que te dé las gracias? ¿En serio?- Estaba enfadado.
-Tú a mí no me tienes que dar nada.
-Tú a mí menos.
-Eh, eh, relaja sombreritos- dijo Laura empezando a enfadarse.
-Bueno, es normal que esté así. A todos nos jod* que nuestras novias sean unas guarras. ¿Qué quieres?- Dijo Álvaro acercándose- ¿Qué lo celebremos? Ah, no, ¡Qué tonto! Si eso era mi cumpleaños. Gracias por el regalo, ha sido mi favorito.

Cap. 116

Álvaro empujó a Edu, y éste respondió con un puñetazo en el labio, otra vez su labio sangrando.
-Tienes mucho que aprender, enano -le dijo Borja.
-Tendré mucho que aprender, pero pegar sé muy bien hacerlo. -Carlos le pegó un puñetazo en el ojo.
Eso eran puñetazos, golpes y empujones por parte de los cuatro chicos.
-¿Esos son..? -preguntó Nieves intentado mejorar su visión.
-Sí, sí que son... -dijo Laura, las chicas se miraron y empezaron a correr hacía ellos.
Los chicos seguían pegándose, David intentaba pararlos, pero tampoco se esforzaba mucho por si acaso le llegaba un golpe a él. Vio a Laura y Nieves corriendo hacía donde estaban los chicos.
Edu y Álvaro se estaban pegando y Laura se acercó a ellos corriendo.
-Eh.. eh.. eh -dijo separandolos- ¿Se puede saber qué estáis haciendo?
-Tú cállate que todo esto es por tu culpa -le dijo Álvaro sin dejar de mirar con odio a Edu.
-No, no me da la gana callarme -dijo Laura- siempre estáis igual, en serio, dais asco.
Borja y Carlos se estaban pegando y Nieves se acercó a ellos corriendo. En ese momento Borja tenía agarrado a Carlos por el cuello de la camiseta.
-SUÉLTALO -gritó Nieves, separandolos.
-Vete -le dijo Carlos con odio.
-No me pienso ir, ¿por qué os peleáis? ¿Cuántos años tenéis 10?  -Ninguno de los dos dijo nada.
-Enserio dais asco -se oyó decir a Laura.
-La verdad es que sí que dais asco, y mucho -le dio la razón Nieves.
 -Todo ha sido por vuestra culpa, si no os hubierais acostado con ellos todo esto no estaría pasando -dijo Álvaro.
Las cotillas/guarras del curso se acercaron a ver que pasaba y montaron un corrito para criticar a Nieves y a Laura.
-¡¿QUÉ?! -les gritó Nieves- ¿NO TENÉIS VIDA O QUÉ?
Al ver que la gente cada vez ponía el oído, las chicas decidieron coger a dos de ellos.