-Bueno -Dijo Nieves de pie mirando a Carlos.- Ya estoy sola...
-No quería que te pusieras así...
-¿Cómo quieres que me ponga? Estás muy raro, quedo con David, estudiamos, dices de venir, vienes y haces que David, mi amigo, TU amigo, se valla.
-Bueno, pues lo siento. Me voy yo también, así los dos seremos víctimas.
-¿Víctimas? Aquí nadie es víctima de nada.
Carlos no dijo nada, se limitó a acercarse a Nieves y darle un abrazo, para su alivio, correspondido con más fuerza por parte de ella.
//A todo ésto, Blas y Laura...//
-Pues eso, te apunto el nombre de la canción por algún lado y la escuchas y me cuentas. Espera que encuentre algún papel o algo...- Laura empezó a rebuscar por el escritorio.
-No importa, apúntamelo en el brazo si quieres.- Blas le ofreció el brazo arromangado.
Laura se lo cogió y le escribió el nombre de la canción.
-Wow, que fuerte estás.- Dijo la chica riéndose.
-Ya ves, es lo que tiene el gimnasio.
-Tonto... Y que sepas que no se me ha olvidado lo de la chica que te gusta.
-No empieces otra vez...
//En esos momentos, en la calle//
David iba andando sólo. Se había ido de casa de Nieves, ¿Por qué? Carlos. Le caía muy bien, parecía un gran amigo pero no sabía porque no le hacía gracia compartir plan esa tarde.
Pasó por un parque cuando alguien le llamó. Se giró y era Álvaro.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó David poniéndose bien la mochila.
-Vengo de correr.- Ahora que lo decía, David se fijó que su amigo llevaba un chándal.- El deporte es una buena distracción, consigue que pienses en otras cosas que no son tus problemas.
-Parece que todos tenemos problemas.
-¿Qué te pasa?
Los dos se sentaron en un banco. Puede que ese fuera el momento en el que David se dio cuenta de que podía confiar realmente en Álvaro. El cual también tenía muchas cosas que confesarle a su amigo.
//En la casa cercana al parque//
-¿No te quedas a cenar?
-No, no, gracias. Me voy ya a casa. Mañana paso a por ti- Carlos se fue. La madre de Nieves miró a su hija.
-Anda que... ¿A cuántos chicos más les vas a romper el corazón?
-¿Qué?
//Terminando la tarde, por otro barrio//
-Su nombre empieza por L.- Dijo finalmente Blas.- No pienso decirte nada más.
-¡Qué fuerte!- Dijo Laura sorprendida- ¿Te gusta Lola? ¡Madre mía, madre mía, MADRE MÍA!
-¡No es Lola!
-Pero si no hay nadie más con L en la clase...
No hay comentarios:
Publicar un comentario