Por fin llegaron a Valencia, bajaron del coche y les dieron las gracias a la profesora.
-Bueno, ¿Te vas a casa?- Preguntó Álvaro mirándole a los ojos por primera vez desde el jueves.
-¿Eh? Sí. Ya he tenido muchas cosas por hoy...
-Te acompaño.
-No hace falta.
-Da igual.
//En la cafetería//
-Y por eso lo dejamos.- Concluyó Nieves.
-Lo siento.
-No importa, tampoco me gustaba mucho. Ahora te toca a ti como cortarte con tu última ex.
-Pues porque no era ni la mitad de guapa que tú.
-¿Qué?
-Oh, ¿Lo he dicho en voz alta?.- Empezó a reirse. Carlos casi siempre hablaba en cachondeo pero Nieves dudaba de vez en cuando con esas bromas.
A la chica le llegó un SMS de que el móvil de Laura volvía a tener cobertura. Le llamó.
-¿Qué pasó, perra?- Dijo Laura a la otra línea.
-Eso digo yo. ¿Qué pasó?
-Ah bueno. Poca cosa, os olvidásteis de nosotros y tuvo que venir la profe de religión a por nosotros en furgoneta.
-Increible. Ya me lo contarás esta noche por Tuenti.
-No creo que esté.
-Pues mañana a las 5:15 quedamos en la puerta del colegio.
-Mejor. Adiós.
-Adiós.
-Sed feliceeeeeeeeeeeeeees.- Colgó.
La tardé ya estaba llegando a su fin y cada uno del grupo estaba con la cabeza en algún sitio remoto o persona cercana. Blas estaba en el coche de sus padres camino a Murcia, había hablado con Laura por WhatssApp pero la notaba muy rara, aunque no quería agobiarla. David estuvo en la biblioteca, pero por extraño que apreciera, no con libros de matemáticas, sino con libros de autoayuda para ligar. Dani y Ana estuvieron descubriendo más cosas todavía el uno del otro. Álvaro estaba en su cama, con la música tan alta como podía pensando en si al final se unía al grupo o no y sobretodo en el beso con Laura esa tarde. Ella estaba igual, frente al ordenador apagado, pensando en todo lo que le estaba pasando últimamente y si podía llevar el peso de todo ella sóla o si era justo que Blas también cargara con él. Carlos estuvo en el metro de vuelta pensando en si debería de haber atacado más con Nieves o había sido lo suficientemente prudente. Y por último, Nieves estaba intentando calmarse en el autobús, no se esperaba una despedida como la que le acababan de dar.
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